¿Cuál es el diagnóstico de tu salud financiera?

Tener hábitos saludables dentro de las finanzas puede ser una tarea difícil para muchos. Sin embargo, llevar una buena planeación puede hacer la diferencia. Es bueno que hagas un chequeo para detectar tus falencias a tiempo y así tener un diagnóstico temprano e iniciar un tratamiento. ¿Cómo puedes saberlo? Las respuestas a estas cinco preguntas te pueden ayudar:

1. ¿Sabes dónde y cómo gastas tu dinero cada mes?


2. ¿Estás al día con el pago de tus deudas?


3. ¿Usas herramientas para llevar un presupuesto mensual? (aplicaciones móviles, Excel)


4. ¿Cuentas con ahorros suficientes a los que puedes acceder con facilidad en caso de emergencia?


5. ¿Actualmente estás invirtiendo en algún instrumento financiero (CDT, Acciones, Fondos de inversión colectiva)?










Consejo:
¿Sabes dónde y cómo gastas tu dinero cada mes?
Regla del 70-30: Los expertos afirman que el 70% de tus gastos deben ser destinados a necesidades básicas (vivienda, alimentación, salud, educación y transporte), y el 30% al ahorro, entretenimiento, gustos personales y pago de deudas.


Consejo:
¿Estás al día con el pago de tus deudas?
Si tienes deudas atrasadas, tu saldo en tarjetas de crédito es elevado y recibes un dinero extra, intenta ponerte al día abonando a tus obligaciones.


Consejo:
¿Usas herramientas para llevar un presupuesto mensual? (aplicaciones móviles, Excel)
Lleva un registro de tus ingresos y egresos y fija una meta de ahorro mensual.


Consejo:
¿Cuentas con ahorros suficientes a los que puedes acceder con facilidad en caso de emergencia?
Si aún no cuentas con un fondo de emergencia, es momento de iniciarlo. Recuerda que este debe contener recursos para vivir tranquilo por lo menos durante seis meses en caso de emergencias, pérdida de empleo, enfermedad, entre otros.


Consejo:
¿Actualmente estás invirtiendo en algún instrumento financiero (CDT, Acciones, Fondos de inversión colectiva)?
Si no inviertes tu dinero aún, ten en cuenta que en el mercado existen varios instrumentos con diferentes niveles de riesgo, dependiendo de tus necesidades. Lo importante es que elijas aquellos que arrojen rendimientos superiores a la inflación para que el dinero no pierda su valor adquisitivo con el paso del tiempo.